Un estadounidense que estudia un máster en Edimburgo ha hecho creer a todos los que leían el blog "A gay girl in Damascus" que era Amina Abdalá, una lesbiana que arriesgaba su vida por contar su día a día en Siria. Desde febrero, ha descrito las relaciones de Amina, su participación en las protestas e incluso su detención. Se llegó a crear un grupo en Facebook, con 15.000 seguidores, para pedir su liberación. Todo era mentira.
Tom MacMaster, que así se llama el embustero, podía haber escrito una novela con el mismo argumento, pero no habría tenido seguidores. El autor del blog está de vacaciones y ahora mismo le viene mal dar explicaciones -quizá esté esperando a conseguir una exclusiva pagada- pero ha pedido, eso sí, disculpas. Cree que no ha hecho nada malo. Admite que se ha inventado a la protagonista pero considera que las situaciones descritas se parecen a la realidad y además, con su engaño quiere llamar la atención sobre la pobre cobertura informativa que se ofrece desde los medios.
Decir que este bloguero me parece un jeta es quedarme corta. Quizá quería poner en evidencia a los periodistas desplazados a Oriente Próximo, pero lo que ha que conseguido es rebajar la credibilidad de la información que flota en Internet. Se ha reído de la buena intención de las personas que se acercaban a su blog, y de los activistas que sí se arriesgan a serlo en el terreno. Y, de paso, ha demostrado que lo de "en la red, todos periodistas" es una falacia. La información sin rigor, sin citar fuentes, sin posibilidad de contraste, no es periodismo, es "otra cosa". Puede ser simple cotilleo, puede ser rumor o ficción... Desinformación, intoxicación... Internet es el patio en el que todos podemos opinar, pero eso no nos hace expertos en nada ¿O alguien piensa que por darle un bisturí a una persona se convierte en cirujano?
La clave siempre está en la fuente. ¿Quién dice qué? ¿Quién es ese quién? ¿Qué intereses tiene en el asunto?
Y la fuente de Anonymous es lo que andan buscando desesperadamente algunos, para secarla. Los venden como los nuevos "terroristas", aunque no nos den ningún miedo. !Qué graciosa la rueda de prensa en la que el policía, tras asegurar que han descabezado la cúpula en España, tiene que recordar que esto no es un juego de chavales sino un delito! Confieso que seguí con entusiasmo las venganzas de Lisbeth Salander en la trilogía de Stieg Larsson y así de memorables me parecen los postulados de Anonymous.
"Nuestro mensaje es simple: no mintáis a la gente, y no tendréis que preocuparos por que vuestras mentiras puedan quedar expuestas. No hagáis negocios corruptos, y no tendréis que preocuparos por que se destape vuestra corrupción. (...)Sabéis que no nos tenéis miedo porque seamos una amenaza para la sociedad. Nos tenéis miedo porque somos una amenaza para el orden jerárquico establecido. (...)"
Enlace para leer íntegro el comunicado de Anonymous a los señores de la OTAN, traducción de Ked Kite.
lunes, 13 de junio de 2011
domingo, 5 de junio de 2011
Una bacteria y algunos cadáveres
Vivimos rodeados de bacterias. Algunas consiguen la fama en base a su peligrosidad. En estos días se habla de la E.coli.
Es evidente que la globalización alimentaria ha favorecido, por el alargamiento de la cadena, el incremento del número de “manos” que manipulan los alimentos. Nos dicen que hay mucho control del etiquetado, mucha trazabilidad, pero después de acusar sin razón a los pepinos, la única recomendación en esta crisis es que cuidemos la higiene.
Es un buen momento para pararnos a pensar en la seguridad alimentaria; que la soberanía de los pueblos también se juega ahí. ¿Qué comemos? ¿Quién lo produce? ¿Dónde? ¿A qué precio? Hay muchos controles sí, pero cuando el viaje es muy largo- y mira que hace kilómetros un pepino de Almeria a Hamburgo- la posibilidad de accidentes aumenta.
Yo sólo compro espárragos navarros. Es como un tic y algunos se me ríen, pero miro siempre en la etiqueta –una letra diminuta- dónde se han cultivado. No los quiero chinos ni peruanos aunque sean más baratos. El consumidor tiene derecho de elección. Es el mantra de nuestra era. Pues bien, elegimos cada vez que compramos. Tomamos partido entre Vía Campesina y la OMC. Entre el slow food y el fast food. Entre colaborar con el sustento del productor cercano o enriquecer a la agroindustria. Yo sólo los compro si son navarros. Que cada uno lo entienda como quiera.
Pero no sólo se habla estos días de muertos por la bacteria. Hay otro tipo de cadáveres que se resisten a dejarse enterrar.
En política el derrotado se queda solo rápidamente. Abandonado por los suyos. Por los que le hacían la ola mientras daba buena sombra. Es comprensible el disgusto. Perder escuece. Pero antes de resultar patéticos, de caer en el esperpento, hay que saber callar.
El -dentro de nada- ex-alcalde de Donostia ha declarado que "la ciudad va a sufrir muchísimo" con la llegada de Bildu. Si gobiernan los que han ganado las plagas bíblicas se van a quedar pequeñas comparado con lo que van a tener que soportar los donostiarras. Todo por no haberle votado a él. Sólo le ha faltado decir que con esos "bárbaros" en Semana Grande no habrá fuegos artificiales.
Es como si al acabar la Liga, un equipo que bajase a Segunda División dijera que eso es el fin del fútbol.
No nos daría ni pena.
Es evidente que la globalización alimentaria ha favorecido, por el alargamiento de la cadena, el incremento del número de “manos” que manipulan los alimentos. Nos dicen que hay mucho control del etiquetado, mucha trazabilidad, pero después de acusar sin razón a los pepinos, la única recomendación en esta crisis es que cuidemos la higiene.
Es un buen momento para pararnos a pensar en la seguridad alimentaria; que la soberanía de los pueblos también se juega ahí. ¿Qué comemos? ¿Quién lo produce? ¿Dónde? ¿A qué precio? Hay muchos controles sí, pero cuando el viaje es muy largo- y mira que hace kilómetros un pepino de Almeria a Hamburgo- la posibilidad de accidentes aumenta.
Yo sólo compro espárragos navarros. Es como un tic y algunos se me ríen, pero miro siempre en la etiqueta –una letra diminuta- dónde se han cultivado. No los quiero chinos ni peruanos aunque sean más baratos. El consumidor tiene derecho de elección. Es el mantra de nuestra era. Pues bien, elegimos cada vez que compramos. Tomamos partido entre Vía Campesina y la OMC. Entre el slow food y el fast food. Entre colaborar con el sustento del productor cercano o enriquecer a la agroindustria. Yo sólo los compro si son navarros. Que cada uno lo entienda como quiera.
Pero no sólo se habla estos días de muertos por la bacteria. Hay otro tipo de cadáveres que se resisten a dejarse enterrar.
En política el derrotado se queda solo rápidamente. Abandonado por los suyos. Por los que le hacían la ola mientras daba buena sombra. Es comprensible el disgusto. Perder escuece. Pero antes de resultar patéticos, de caer en el esperpento, hay que saber callar.
El -dentro de nada- ex-alcalde de Donostia ha declarado que "la ciudad va a sufrir muchísimo" con la llegada de Bildu. Si gobiernan los que han ganado las plagas bíblicas se van a quedar pequeñas comparado con lo que van a tener que soportar los donostiarras. Todo por no haberle votado a él. Sólo le ha faltado decir que con esos "bárbaros" en Semana Grande no habrá fuegos artificiales.
Es como si al acabar la Liga, un equipo que bajase a Segunda División dijera que eso es el fin del fútbol.
No nos daría ni pena.
Etiquetas:
crisis,
economía,
elecciones,
hambre,
política
domingo, 22 de mayo de 2011
Los votos nulos no van al Sol
No estoy en Sol ni en las redes sociales. Estos días estoy a mi rollo, que ya me tocaba pararme, pero eso no quiere decir que no lea y no me entere.
Me gusta mucho la música del movimiento Democracia Real Ya. Es cautivadora. Un canto a la responsabilidad individual, a la soberanía popular, a la ilusión de una sociedad más justa... Me cuentan los que han estado -eskerrik asko Jabi- que el grado de civismo y compañerismo en las asambleas es ejemplar. Emocionante como catarsis colectiva. Estupendo material para hacer buenos reportajes.
Pero a la melodía habrá que ponerle letra. Esta explosión popular de indignación y de deseo de cambio habrá que concretarla y no me arriesgo nada si digo que ahí empezarán los problemas. La escritora Belén Gopegui ofrece en Rebelión.org un ejemplo muy interesante de lo contradictorio que puede ser un movimiento tan "abierto". Resulta que había en la plaza del Km 0 una pancarta que decía "la revolución será feminista o no será" y "alguien" la arrancó entre los aplausos de "otros alguienes".
Es evidente que los procesos de cambio los impulsan las personas que están en situación de desventaja, pero ni las desigualdades marcan de la misma manera a todos ni las soluciones son únicas. Entre los "desfavorecidos" también hay diferentes sensibilidades. Cuidado con las simplificaciones.
En mi opinión, el mayor error es considerar que no votando se fastidia a los grandes partidos, a los mercados, y los responsables de la crisis. Mientras se mantengan en el poder todo lo demás les da la risa.
Bienvenida sea la ola de indignación si sirve para concienciar pero no nos engañemos: los votos nulos y blancos no van al Sol, van directamente a la basura.
Igual es que en Euskadi es diferente y aquí la indignación sí tiene opciones... Yo, desde luego, voy a votar y !qué a gusto me voy a quedar después!
Me gusta mucho la música del movimiento Democracia Real Ya. Es cautivadora. Un canto a la responsabilidad individual, a la soberanía popular, a la ilusión de una sociedad más justa... Me cuentan los que han estado -eskerrik asko Jabi- que el grado de civismo y compañerismo en las asambleas es ejemplar. Emocionante como catarsis colectiva. Estupendo material para hacer buenos reportajes.
Pero a la melodía habrá que ponerle letra. Esta explosión popular de indignación y de deseo de cambio habrá que concretarla y no me arriesgo nada si digo que ahí empezarán los problemas. La escritora Belén Gopegui ofrece en Rebelión.org un ejemplo muy interesante de lo contradictorio que puede ser un movimiento tan "abierto". Resulta que había en la plaza del Km 0 una pancarta que decía "la revolución será feminista o no será" y "alguien" la arrancó entre los aplausos de "otros alguienes".
Es evidente que los procesos de cambio los impulsan las personas que están en situación de desventaja, pero ni las desigualdades marcan de la misma manera a todos ni las soluciones son únicas. Entre los "desfavorecidos" también hay diferentes sensibilidades. Cuidado con las simplificaciones.
En mi opinión, el mayor error es considerar que no votando se fastidia a los grandes partidos, a los mercados, y los responsables de la crisis. Mientras se mantengan en el poder todo lo demás les da la risa.
Bienvenida sea la ola de indignación si sirve para concienciar pero no nos engañemos: los votos nulos y blancos no van al Sol, van directamente a la basura.
Igual es que en Euskadi es diferente y aquí la indignación sí tiene opciones... Yo, desde luego, voy a votar y !qué a gusto me voy a quedar después!
Etiquetas:
aprendizaje,
crisis,
democracia,
elecciones,
feminismo,
política
lunes, 16 de mayo de 2011
Sonamos como nos movemos
Ha fallecido Pedro San Martín, bajista de La Buena Vida, en accidente de coche. Tenía 39 años.
Sólo tienes lo que das
Sólo en tus ojos el color,
sólo en tus manos el calor
y es que nada puede ser mejor
que vivir al día y con amor
por si fuera tarde, mi vida.
Sólo en tus labios el color,
son esos momentos de ilusión
y es que nada puede ser mejor
que vivir al día y con amor
no quiero perderte, mi vida
y si nada puede ser mejor,
cómo es que en tu vida no hay amor
no lo entiendo
debe ser el aire y tal vez el agua
azul marina, azul marina.
Cada vez que lloro tú te vas
y me dejas solo, qué más da
el por qué lo haces tú sabrás,
sólo veo en ti la soledad
duerme con dulzura, mi niña
y si no pudieras descansar
cuéntame que yo sabré escuchar
lo que quieras
debe ser el aire y tal vez el agua.
Sólo tienes lo que das
Sólo en tus ojos el color,
sólo en tus manos el calor
y es que nada puede ser mejor
que vivir al día y con amor
por si fuera tarde, mi vida.
Sólo en tus labios el color,
son esos momentos de ilusión
y es que nada puede ser mejor
que vivir al día y con amor
no quiero perderte, mi vida
y si nada puede ser mejor,
cómo es que en tu vida no hay amor
no lo entiendo
debe ser el aire y tal vez el agua
azul marina, azul marina.
Cada vez que lloro tú te vas
y me dejas solo, qué más da
el por qué lo haces tú sabrás,
sólo veo en ti la soledad
duerme con dulzura, mi niña
y si no pudieras descansar
cuéntame que yo sabré escuchar
lo que quieras
debe ser el aire y tal vez el agua.
lunes, 9 de mayo de 2011
La democracia está desnuda
Y no hay ningún niño inocente que se lo suelte a la cara, como al rey del cuento.
En estos días, todo un señor nobel de la Paz defiende la venganza política, el asesinato extrajudicial –podían habérselo cargado igual, tras el juicio; en EEUU está vigente la pena de muerte- y de colofón, justifica la tortura.
¡Qué miedo y qué horror! ¡Y qué asco!
Lo último en manipulación es sacar vídeos caseros del enemigo. Demostrar su pequeñez: ¡se teñía las canas! Creen que somos idiotas. Que pueden convertir la muerte en espectáculo a distancia y no nos vamos a dar cuenta. De hecho, ya hay disponible un videojuego donde puedes ser soldado de las SEAL, el comando de élite que ejecutó la operación. Al mismo tiempo, haremos jornadas de expertos para discutir cómo proteger a los niños de la violencia de la televisión ¿Y la bárbara realidad? ¿Cómo nos defendemos de quien marca la línea entre el bien y el mal?
Hemos crecido viendo linchamientos en las pelís del Oeste, guerras de Cruzadas, brujas autoinculpadas bajo tormento. Historias de la Historia. Pero resulta que están aquí mismo, al otro lado de la pantalla.
Un voto, sólo uno, puede decidir sobre los derechos “democráticos” de miles de personas. Como quien deshoja una margarita. Tú terrorista, tú no, tú ya veremos…
Y nos dicen que todo lo hacen por nuestro bien. (La excusa del padre maltratador que golpea a su hijo. “Me duele más a mí”). Es para que estemos más seguros. Y de paso, para que aprendamos de una vez, si no lo hemos hecho ya en la escuela y en el trabajo…, que el más fuerte siempre gana y además, tiene razón.
No quieren que veamos que el rey está desnudo. El miedo funciona como pegamento invisible y de contacto; así, todos acojonados, adoramos la monarquía.
Indignarnos no es suficiente. ¡Viva la república!
En estos días, todo un señor nobel de la Paz defiende la venganza política, el asesinato extrajudicial –podían habérselo cargado igual, tras el juicio; en EEUU está vigente la pena de muerte- y de colofón, justifica la tortura.
¡Qué miedo y qué horror! ¡Y qué asco!
Lo último en manipulación es sacar vídeos caseros del enemigo. Demostrar su pequeñez: ¡se teñía las canas! Creen que somos idiotas. Que pueden convertir la muerte en espectáculo a distancia y no nos vamos a dar cuenta. De hecho, ya hay disponible un videojuego donde puedes ser soldado de las SEAL, el comando de élite que ejecutó la operación. Al mismo tiempo, haremos jornadas de expertos para discutir cómo proteger a los niños de la violencia de la televisión ¿Y la bárbara realidad? ¿Cómo nos defendemos de quien marca la línea entre el bien y el mal?
Hemos crecido viendo linchamientos en las pelís del Oeste, guerras de Cruzadas, brujas autoinculpadas bajo tormento. Historias de la Historia. Pero resulta que están aquí mismo, al otro lado de la pantalla.
Un voto, sólo uno, puede decidir sobre los derechos “democráticos” de miles de personas. Como quien deshoja una margarita. Tú terrorista, tú no, tú ya veremos…
Y nos dicen que todo lo hacen por nuestro bien. (La excusa del padre maltratador que golpea a su hijo. “Me duele más a mí”). Es para que estemos más seguros. Y de paso, para que aprendamos de una vez, si no lo hemos hecho ya en la escuela y en el trabajo…, que el más fuerte siempre gana y además, tiene razón.
No quieren que veamos que el rey está desnudo. El miedo funciona como pegamento invisible y de contacto; así, todos acojonados, adoramos la monarquía.
Indignarnos no es suficiente. ¡Viva la república!
Etiquetas:
democracia,
educación,
muerte,
política
domingo, 17 de abril de 2011
Restiamo umani
“Seguimos siendo humanos”. Esa es la traducción al castellano de “Restiamo umani” el título bajo el que Vittorio Arrigoni publicó, en formato de libro, sus crónicas para el periódico italiano Il Manifesto. Fueron escritas durante la “Operación Plomo Fundido”, a finales de 2008, cuando el Estado de Israel bombardeó a los habitantes de la Franja de Gaza. Se han traducido a varios idiomas. Su prólogo, "Gernika en Gaza" comienza así: "Desde Israel llega una amenaza terrible: este es sólo el primer día de una campaña de bombardeos que podría prolongarse durante dos semanas. Construirán un desierto y lo llamarán paz. El silencio del mundo es hoy mucho más ensordecedor que las explosiones que cubren la ciudad como un sudario de terror y muerte. Seguimos siendo humanos."
Activista del Movimiento de Solidaridad Internacional (ISM en sus siglas en inglés), Vittorio Arrigoni fue secuestrado el pasado jueves y asesinado horas después. Al parecer, un grupo islamista radical que solicitaba a Hamas la liberación de su líder habría sido el responsable del secuestro. Colgaron un vídeo en Youtube en el que se puede ver al joven italiano con los ojos tapados y signos de haber sido maltratado. Los palestinos no pueden creérselo. Y algunos comentaristas de foros, que tampoco, señalan la mano secreta de Israel.
Vittorio llevaba en Gaza desde 2008, cuando llegó a bordo de una nave que rompió el bloqueo. Lo suyo era la resistencia. Luchaba contra la ocupación y se ofrecía como escudo humano a agricultores y pescadores palestinos intentando protegerles con su presencia. Publicaba sus denuncias en un blog Guerrilla radio. Aún palpitan su última crónica, escrita la víspera de su secuestro, ("Cuatro palestinos muertos en el túnel de la supervivencia de Gaza") y los mensajes de solidaridad que van dejando sus compañeros y amigos.
En algunos periódicos de gran difusión he leído que Vittorio "no era un periodista profesional". Lo dicen los corresponsales repartidos por la zona. No sé si se refieren a que no estaba licenciado o a que no cobraba de un medio de comunicación. No estoy de acuerdo. Si algo mide a la persona es lo que hace y no lo que dice ser, y Vittorio cada día buscaba la verdad y la contaba. Sin estar en nómina más que de su propia conciencia. No sólo era periodista sino que era un romántico. Creía que el mundo se puede cambiar a mejor. Porque el seguía siendo humano.
En este vídeo contesta a otro escritor italiano, Roberto Saviano, que había participado en una manifestación a favor de Israel.
Activista del Movimiento de Solidaridad Internacional (ISM en sus siglas en inglés), Vittorio Arrigoni fue secuestrado el pasado jueves y asesinado horas después. Al parecer, un grupo islamista radical que solicitaba a Hamas la liberación de su líder habría sido el responsable del secuestro. Colgaron un vídeo en Youtube en el que se puede ver al joven italiano con los ojos tapados y signos de haber sido maltratado. Los palestinos no pueden creérselo. Y algunos comentaristas de foros, que tampoco, señalan la mano secreta de Israel.
Vittorio llevaba en Gaza desde 2008, cuando llegó a bordo de una nave que rompió el bloqueo. Lo suyo era la resistencia. Luchaba contra la ocupación y se ofrecía como escudo humano a agricultores y pescadores palestinos intentando protegerles con su presencia. Publicaba sus denuncias en un blog Guerrilla radio. Aún palpitan su última crónica, escrita la víspera de su secuestro, ("Cuatro palestinos muertos en el túnel de la supervivencia de Gaza") y los mensajes de solidaridad que van dejando sus compañeros y amigos.
En algunos periódicos de gran difusión he leído que Vittorio "no era un periodista profesional". Lo dicen los corresponsales repartidos por la zona. No sé si se refieren a que no estaba licenciado o a que no cobraba de un medio de comunicación. No estoy de acuerdo. Si algo mide a la persona es lo que hace y no lo que dice ser, y Vittorio cada día buscaba la verdad y la contaba. Sin estar en nómina más que de su propia conciencia. No sólo era periodista sino que era un romántico. Creía que el mundo se puede cambiar a mejor. Porque el seguía siendo humano.
En este vídeo contesta a otro escritor italiano, Roberto Saviano, que había participado en una manifestación a favor de Israel.
domingo, 10 de abril de 2011
El "yo" egoísta de los eurodiputados
Esta semana ha habido, al menos, una noticia divertida. Esa de que los eurodiputados se niegan a congelarse el sueldo y a viajar en clase turista. Para sorpresa de todos los europeos que sufren las medidas de austeridad, los parlamentarios han tumbado varias enmiendas que reclamaban contención en el presupuesto de la Eurocámara para el año que viene, y que habían sido presentadas por los Verdes y por Izquierda Unitaria. Hubo 402 votos en contra frente a 216 a favor y 56 abstenciones. De los que suenan por aquí, sólo cuatro, -catalanes- votaron a favor de perder ciertos favores.
Rápidamente, en Twitter se dieron cita los ofendidos y la etiqueta "eurodiputados caraduras" subió enteros por unas horas. A algunos jefes de filas les dio vergüenza el revuelo y los hay que van a cambiar su voto negativo por una abstención. Y ya está. Al final va a ser que las redes sociales sirven para eso: para desfogarse un rato, para evidenciar el cabreo. Estaréis conmigo en que de ahí a la revolución queda un largo trecho...
Pensemos. ¿Qué habría votado la mayoría de los indignados twitteros? No esa docena de coherentes con conciencia, que en todas partes los hay -recuerdo que cuatro eurodiputados catalanes votaron a favor- sino la mayoría, la que nos encontramos en el Metro. Yo creo que muchos habrían votado a favor de sí mismos. Como los eurodiputados. ¿Quién no va a preferir viajar en business, con espacio para estirar las rodillas, aperitivo y periódicos, si además el billete sale de la hucha común y no del sueldo?
A los eurodiputados les preguntaron y antepusieron sus intereses personales a todo lo demás. Les pudo su "yo" egoísta.
Hace un par de semanas se celebró en Donostia una nueva edición de Diálogos de Cocina, un congreso internacional bienal que congrega a prestigiosos expertos de todo el mundo. Es un lujo de encuentro al que cualquiera no puede asistir pero sí acceder por Internet. Todo lo que se dijo es de interés, pero uno de los conferenciantes que más entusiastas seguidores provocó fue Fidel Delgado. Si tenéis un rato, merece la pena escuchar su intervención sobre el surtido de yoes disponible.. Es una delicia.
Volviendo al tema de los aviones, a mí se me ocurre otra opción que también lograría muchos seguidores: eliminar la clase turista. Todos en primera. ¿Qué no llega? Pues viajamos menos. Estos diputados tan despilfarradores podían quedarse allí de vez en cuando a pasar el fin de semana. Pero ¿por qué limitarse a ahorrar en vuelos? Yo eliminaría los coches oficiales de todos los cargos de las administraciones públicas. El sueldo debería llegarles para pagarse su propio transporte. Los trabajadores lo hacen. Incluso podrían desplazarse en transporte público y dar ejemplo.
Hoy me he debido despertar con el "yo" rebelde subido. Porque no tengo Twitter, que si no la monto.
Rápidamente, en Twitter se dieron cita los ofendidos y la etiqueta "eurodiputados caraduras" subió enteros por unas horas. A algunos jefes de filas les dio vergüenza el revuelo y los hay que van a cambiar su voto negativo por una abstención. Y ya está. Al final va a ser que las redes sociales sirven para eso: para desfogarse un rato, para evidenciar el cabreo. Estaréis conmigo en que de ahí a la revolución queda un largo trecho...
Pensemos. ¿Qué habría votado la mayoría de los indignados twitteros? No esa docena de coherentes con conciencia, que en todas partes los hay -recuerdo que cuatro eurodiputados catalanes votaron a favor- sino la mayoría, la que nos encontramos en el Metro. Yo creo que muchos habrían votado a favor de sí mismos. Como los eurodiputados. ¿Quién no va a preferir viajar en business, con espacio para estirar las rodillas, aperitivo y periódicos, si además el billete sale de la hucha común y no del sueldo?
A los eurodiputados les preguntaron y antepusieron sus intereses personales a todo lo demás. Les pudo su "yo" egoísta.
Hace un par de semanas se celebró en Donostia una nueva edición de Diálogos de Cocina, un congreso internacional bienal que congrega a prestigiosos expertos de todo el mundo. Es un lujo de encuentro al que cualquiera no puede asistir pero sí acceder por Internet. Todo lo que se dijo es de interés, pero uno de los conferenciantes que más entusiastas seguidores provocó fue Fidel Delgado. Si tenéis un rato, merece la pena escuchar su intervención sobre el surtido de yoes disponible.. Es una delicia.
Volviendo al tema de los aviones, a mí se me ocurre otra opción que también lograría muchos seguidores: eliminar la clase turista. Todos en primera. ¿Qué no llega? Pues viajamos menos. Estos diputados tan despilfarradores podían quedarse allí de vez en cuando a pasar el fin de semana. Pero ¿por qué limitarse a ahorrar en vuelos? Yo eliminaría los coches oficiales de todos los cargos de las administraciones públicas. El sueldo debería llegarles para pagarse su propio transporte. Los trabajadores lo hacen. Incluso podrían desplazarse en transporte público y dar ejemplo.
Hoy me he debido despertar con el "yo" rebelde subido. Porque no tengo Twitter, que si no la monto.
Etiquetas:
apariencias,
aprendizaje,
democracia,
política,
relaciones,
viajes
Suscribirse a:
Entradas (Atom)